La participación de Naomi Osaka en Wimbledon terminó en los cuartos de final tras una derrota en sets seguidos ante Karolina Muchova. Después del partido, Osaka abordó las preocupaciones sobre su salud, revelando que una lesión recurrente en el pie había surgido, lo que provocó un tiempo médico durante el partido. Aclaró: "No es mi tobillo," indicando que el problema estaba relacionado específicamente con su pie. A pesar de la decepción por su salida, la transparencia de Osaka sobre su lesión refleja su compromiso de mantener una comunicación abierta con los aficionados y los medios. Mientras mira hacia el futuro, Osaka tiene como objetivo recuperarse por completo y regresar a la pista más fuerte, continuando su búsqueda de títulos de Grand Slam.