Fuente: Essentially Sports
Durante su partido de segunda ronda en Wimbledon contra Stefanos Tsitsipas, Novak Djokovic tomó un momento para inyectar algo de humor en la intensa atmósfera al hacer una broma a una recogepelotas. La broma, que asustó a la joven, provocó risas entre el público. Después del partido, Djokovic reflexionó sobre el incidente y expresó su arrepentimiento, afirmando: 'No fue tan genial', mientras reconocía el susto inesperado que causó. La naturaleza juguetona de Djokovic ha sido parte de su personalidad en la pista, pero también demostró su sensibilidad hacia los sentimientos de quienes lo rodean, particularmente en un entorno de alta presión como Wimbledon.