Fuente: ESPN Tennis
Roland Garros ha sido significativamente impactado por una ola de calor, con temperaturas alcanzando los 34 grados Celsius (91 grados Fahrenheit). Este clima inusual ha obligado a los jugadores a ajustar sus estrategias y su estilo de juego para hacer frente a las desafiantes condiciones. Muchos jugadores han sido vistos utilizando paquetes de hielo y tomando descansos de hidratación adicionales para mantener sus niveles de rendimiento. El calor no solo ha afectado a los jugadores, sino también a los espectadores, quienes están encontrando maneras de mantenerse frescos mientras disfrutan de los partidos. A medida que avanza el torneo, se monitoreará de cerca el impacto del calor.