La No. 1 del mundo, Aryna Sabalenka, lideró una protesta mediática en el Abierto de Francia, expresando su descontento sobre la distribución del dinero en premios del torneo. Junto a otros jugadores destacados, Sabalenka destacó la necesidad de una compensación equitativa en el deporte, especialmente a la luz de los desafíos financieros que enfrentan los jugadores. La protesta se produce tras discusiones sobre la adecuación del dinero en premios en los eventos de Grand Slam, con muchos jugadores abogando por un aumento significativo. La postura de Sabalenka refleja un movimiento creciente entre los atletas para abordar las disparidades financieras en el tenis, enfatizando la importancia de un trato justo para todos los competidores. La protesta ha generado conversaciones sobre el futuro del dinero en premios en el deporte y la necesidad de reformas.